viernes, 25 de mayo de 2012

EL CENS 3-425: EL PASADO QUE VIVE EN EL PRESENTE


Actual frente del CENS

          La creación del Centro de Adultos se remonta a 1972, cuando el actual Secretario del establecimiento, Comisario C ® Marcelo Walter Toro ve la necesidad de crear un Centro de Educación Secundaria. Esta respondía a la observación de que muchos de sus compañeros, por distintas razones, no habían podido finalizar sus estudios, cosa que redundaría en beneficio de la formación de las filas de la institución policial.
          Comenta su inquietud al Profesor Atilio Roberto Vacca, fundador de más de mil centros educativos a nivel primario, centros de capacitación laboral y de nivel secundario  en la Provincia. Este lo contacta con la Supervisora Regional de Cuyo de la Dirección Nacional de Educación del Adulto (DINEA), Profesora Carmen Morales de Vacca.
          El C.C. Marcelo Walter Toro le informa de la necesidad que el personal policial, sin distinción de jerarquías, cuerpo y situación de revista pueda completar sus estudios secundarios. La Supervisora Regional le asesora sobre los trámites que debe realizar para la apertura de centro educativo y así comienza las gestiones. 
          Hacia 1979 el Comisario Toro invita a sus compañeros de tareas, hoy ex jefes de Policía Comisario General  Carlos Alberto Marcos y Comisario General Eduardo Enrique Olguín, que lo acompañen a presentar el proyecto de apertura de un centro educativo secundario a la Jefatura de Policía de la Provincia, la que a su vez lo remite a la DINEA.
          Gracias a la perseverancia del C.C. Marcelo Toro y de su tenaz seguimiento del expediente se logra la firma de un convenio entre la institución policial y la Dirección del Adulto el 17 de julio de 1987. El mismo fue firmado por el entonces Jefe de Policía, Dn Carlos Vicente Pacífico y el Director Nacional de Educación del Adulto Profesor Juan Carlos Riosecco (nota nº 922/87).
          Fue así que el Centro Educativo de Nivel Secundario para Adultos nº 146 comienza a funcionar en la planta alta de la Comisaría nº 28 de la ciudad de Palmira, con una división de 36 alumnos, siete profesores, un Director y un Secretario.
          Para el cargo de Director fue convocado el Comisario General Pedro Carrió que además es Profesor de Historia y Geografía recibido en su San Rafael natal.
          Según el relato de los primeros profesores del Centro los alumnos respondían tan bien que a pesar de tener que trasladarse de la ciudad a Palmira dos veces por semana, el sacrificio no importaba. Numerosas anécdotas de esos años pueblan los recuerdos de los docentes, como la de salir corriendo a tocar el timbre porque el expreso pasaba a una hora fija y no encontrar las carpetas. Todos viajaban con un solo abono que funcionaba de la siguiente manera: uno subía marcaba y lo tiraba por la ventana para que el otro subiera y así sucesivamente.


Primeros Profesores

          Desde entonces se comenzó a formar la “gran familia” del CENS. Porque a estas se sumaron otras como los chistes de llenar los maletines de los profesores con latitas y un montón de cosas que recién descubrían cuando llegaban a su casa. O cuando decidieron unirse a los reclamos docentes y se quedaron en la plaza, frente a la comisaría, sin entrar para también solidarizarse con los reclamos. Pero el Secretario, salió a pedir que reconsideraran la medida pero como no obtuvo respuesta, un tanto ofuscado y con su característico tono, les dijo que “había consultado con el gobierno escolar y como esta escuela era atípica no tenían derecho a quejarse” así que inmediato ingresaron al aula a iniciar la tarea.
          Como este centro educativo había nacido con una misión fundacional: la de capacitar al personal policial, la currícula respondía a este perfil. Por eso, además de Lengua y Literatura, Matemáticas, Inglés, Ciencias Naturales y Ciencias Sociales tenían asignaturas específicas que hacían a la orientación:

o      Identificación Humana
o      Toxicomanía
o      Criminalística
o      Documentología
o      Balística
o      Dibujo de rostro
o      Tránsito Público
o      Derecho Público
o      Sociología Criminal

Para ello fue preciso contar con personal de la fuerza policial para que se hiciera cargo del dictado de estas materias. A muchos no les convenía viajar a Palmira pero como el horario era de 14.00 hs. a 18.00 hs., justo la franja en que no tenían que cumplir con las tareas en las oficinas de la Policía, algunos consideraron conveniente unirse al proyecto y se hicieron cargo de los espacios curriculares.
          En una entrevista a uno de estos primeros profesores con títulos supletorios comenta al respecto: “la escasa remuneración que se percibía y lo precario de las instalaciones edilicias dificultaban la función de todos pero lo más destacado son las lecciones de vida que dejaron alumnos que con muchas dificultades asistían a clases”. Cabe aquí hacer mención que aparte de sus tareas en la fuerza, luego de largas horas de guardia, con problemas familiares, muchos asistían diariamente (“sin faltar un solo día”) siendo verdaderos ejemplos de comportamiento y constancia. Y lo que llamaba la atención es que eran personas mayores.



Primera Promoción (1990)

          Luego de permanecer un tiempo en la Comisaría nº 28 de Palmira se trasladan las aulas (porque fueron progresivamente incorporando los años subsiguientes) por unos días a la plaza y luego a la Iglesia de esa ciudad. Funcionaron en el salón parroquial donde por comentario de algunas profesoras “el padre les arrancaba más de un suspiro”.
          Pero luego de tres años en el este (1987 a 1990), la Jefatura de Policía decidió trasladar el centro educativo a la ciudad de Mendoza al edificio de calle Belgrano y Emilio Civit donde funcionaba la Escuela Superior de Policía.  Allí se daba clases en el sótano y, comenta una profesora, que “les hacía doler la cabeza el lugar” (quizás por el encierro y olores que emanaba el sitio).
          Recién en 1992 se trasladan al actual domicilio calle Mitre nº 740 de ciudad. Mejor dicho, ambas instituciones, la Escuela Superior y el centro de adultos, funcionaron en el mismo lugar  hasta que la primera se traslada a otro sitio en 1996 quedando el centro de adultos nada más en esa dirección.
          Cabe señalar que la actual casa de Mitre nº 740 fue construida por el  General Edelmiro J. Farrell en 1935 y su actual propietaria es la arquitecta Margarita Beer de Mercado. Por entonces, era Teniente Coronel destinado a la agrupación de Puente del Inca y el Teniente -joven aún – Juan Domingo Perón lo visitaba allí.  Al producirse al revolución de Rawson, el Teniente Farrell viaja a Buenos Aires y el joven Perón queda en su lugar por escaso tiempo, porque es llamado por su amigo a cumplir funciones en el gobierno militar que encabezaría el golpe de estado de 1943. Farrell vende la casa para adquirir otras propiedades en Luján que llevan su nombre (“Loteo Farell”) y esta casa es ocupada, desde entonces, por diversas dependencias del gobierno hasta que en 1992 la alquila la Jefatura de Policía para que funcione la Escuela Superior hasta que luego se la deja al CENS 3-425.


Hall de Entrada

          También se debe decir que a partir de 1992, cuando la Nación traspasó sus instituciones educativas a las provincias, el centro eaducativo pasó a depender de la Dirección de Adultos que se creó en la órbita de la Dirección General de Escuelas y desde allí su designación de Centro Educativo de Nivel Secundario número 3-425 que mantiene en la actualidad.
          Ya, para entonces, el centro educativo había crecido: del número inicial contaba ahora con más de tres cientos. El número de profesores también se había modificado: 57 docentes. A los que se sumaron un celador y una preceptora (Norma)  nombrados por la Dirección General de Escuela y otros provistos por: la Policía de Mendoza y otro por la Penitenciaría, ambos auxiliares administrativos que hacen las veces de preceptores, a fin de poder atender al crecimiento de cursos y divisiones de la institución. Con lo cual se ratifica el compromiso de la institución policial con la educación de sus agentes.
          La incorporación de personal nuevo significó una nueva experiencia: algunos no habían trabajado nunca en un centro de adultos – como es el caso de Norma – pero con el correr del tiempo (ingresó en 1998) las satisfacciones personales que recibió de la comunidad educativa - de la que es parte - ha llenado sus días y el CENS ha pasado a ser algo importante para sus vidas. Un profesor recuerda que sus alumnos eran “más grandes que él” y ni que hablar de las condiciones edilicias: faltaban bancos y el escritorio del profesor “en el aula de la terraza era una camilla”. Aunque hay carencias materiales no por eso falta “calidez y calidad de persona” y eso es lo que los hace sentir bien en la institución.


Promoción (1999)

          Como se observa la penitenciaría también comienza a atener su propio espacio en el centro educativo al crearse una división para que el personal de este sector pudiera terminar sus estudios. Para lo cual también hubo que incorporar materias de la especialidad y así apareció en la currícula “Psicología  aplicada a la gestión penitenciaria”.
          Los títulos que otorgó a partir del año 2000 eran:
*            Peritos Auxiliares en Técnicas Policiales.
*            Peritos Auxiliares en Gestión Penitenciaria.


Acto Egreso (1992)


Con el advenimiento de la Ley Federal de Educación hubo que rever la parrilla curricular. Largas reuniones de las que participaron docentes y directivos comprometidos en la modificación del plan de estudios, dieron la actual currícula. A su vez, por ser el único centro de adultos de estas características en la provincia, se debieron llevar arduas negociaciones con la Dirección de Jóvenes y Adultos. Fue difícil adecuar las materias originarias de la orientación a los polimodales que se ofrecían en la Ley Federal. Hubo que fundamentar cada espacio curricular pero el compromiso con la institución  fue el único motivo que unió a todos en la defensa de la misma.
Se decidió que el Polimodal en Humanidades y Ciencias Sociales  era el que más respondía a la especificidad de la institución y se agregó “con orientación a la Seguridad Policial” o con “orientación a la Seguridad Penitenciaria”, según sea la división, respetando lo ya existente en la escuela. Cabe aclarar que las asignaturas cambiaron de denominación de acuerdo a lo previsto en la Ley Federal, pero los contenidos responden a la orientación a fin de no perder la esencia para la que fue creado el centro educativo.
Este año se implementó el Itinerario Formativo Laboral de AUXILIAR EN SEGURIDAD PÚBLICA para lo que fue consultado. Este fue creado entre el Ministerio de Seguridad Pública y la Dirección General de Escuelas con el fin de formar personal para vigilar y controlar las calles ante el aumento de la violencia y delincuencia. Hoy egresan del mismo veinticinco auxiliares que, por otra parte, van a poner en práctica la orientación del centro educativo: cuidar a los ciudadanos de Mendoza.

Profesores Actuales (2007)

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          Los que sobrevivieron a todos los cambios fueron las autoridades iniciales: su Director el Profesor Carrió y su Secretario Marcelo Toro que permanecieron inamovibles en sus puestos, porque como bien señalan los profesores más antiguos “no hizo falta reemplazarlos”. Se podría decir que son la historia viva de la institución que día tras día, con su voluntad y esfuerzo, abren las puertas del colegio y se van con el último alumno, siempre dispuestos a perseverar en la misión asumida.
             


Secretario C.C. Marcelo Walter Toro


Como bien  lo manifiestan los profesores, a ellos se les debe que el CENS siga funcionando a pesar de las adversidades (laborales, de salud, familiares) porque lo supieron dirigir con aquella sabiduría que da la experiencia y que les permitió entender y resolver los innumerables problemas de toda índole como la falta de personal, las condiciones del edificio, la falta de presupuesto y hasta los de los alumnos y profesores. Sin duda, esto es lo que hace sentirse cómodos a los que trabajan allí y por lo que están todos agradecidos. Son parte de una “gran familia” : el CENS policial 3-425.     

CENS  3-425

EL PASADO QUE VIVE EN EL PRESENTE





Mendoza  -  2007



La educación moldea el alma
y fortalece el espíritu,
brindando al hombre
confianza en sí mismo.

Autores:

Alumnos de 2º 2º

-       Dávila, Melisa
-       Garay, Lorena
-       González, Flavio
-       Lucero, Roxana
-       Pastran, Martín
-       Stenta, Elio

Profesora Tutora:  Lic. y Prof. Silvia Marcela HURTADO

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